CCuando administramos un switch Aruba Instant On de forma local, es importante saber cómo guardar los cambios de configuración para evitar perderlos después de un reinicio o corte de alimentación.
En este artículo veremos las diferencias entre Running Configuration y Startup Configuration, y cómo guardar correctamente los cambios desde la interfaz web del switch.

Tabla de contenidos
1. ¿Qué es Running Configuration?
La Running Configuration es la configuración que el switch está utilizando actualmente para funcionar.
Se almacena en la memoria RAM del dispositivo y contiene los cambios que se han aplicado durante la sesión de administración.
Por ejemplo, cuando modificamos una VLAN, configuramos un puerto, cambiamos una dirección IP o ajustamos algún parámetro de red y pulsamos Apply, el switch aplica los cambios inmediatamente y actualiza la Running Configuration.
Hay que tener en cuenta que estos cambios todavía pueden no estar guardados de forma permanente.
Características principales:
- Se almacena en la memoria RAM.
- Contiene la configuración activa del switch.
- Los cambios aplicados tienen efecto inmediatamente.
- Si el switch se reinicia sin guardar los cambios, estos pueden perderse.
2. ¿Qué es Startup Configuration?
La Startup Configuration es la configuración que el switch utiliza durante el proceso de arranque.
A diferencia de la Running Configuration, se almacena en la memoria flash del dispositivo, por lo que permanece guardada aunque el switch se apague o reinicie.
Cuando encendemos el switch, este carga la Startup Configuration y la utiliza para recuperar su configuración de funcionamiento.
Características principales:
- Se almacena en la memoria flash.
- Contiene la configuración persistente del switch.
- Se utiliza durante el arranque del dispositivo.
- Conserva los cambios después de apagar o reiniciar el switch.
3. Cómo guardar los cambios en un switch Aruba Instant On
En el Aruba Instant On 1830 podemos guardar la configuración de dos formas desde la interfaz web de administración local.
Opción 1. Utilizar Save Configuration
Después de realizar cualquier modificación, pulsamos el botón Apply para aplicar los cambios.
A continuación, debemos pulsar el icono Save Configuration, situado en la parte superior derecha de la interfaz web.
Esta operación guarda la configuración actual en la memoria flash del switch para conservar los cambios después de un reinicio.
Hay que tener en cuenta que el icono SOLAMENTE APARECE CUANDO EXISTEN CAMBIOS PENDIENTES DE GUARDAR.

Opción 2. Copiar Running Configuration a Startup Configuration
También podemos guardar los cambios manualmente desde el menú de mantenimiento del switch.
Para ello, accedemos a:
Maintenance > Config File Operations
En esta pantalla encontramos las opciones para copiar la configuración entre los diferentes archivos del dispositivo.
Seleccionamos los siguientes valores:
- Source: Running Configuration.
- Destination: Startup Configuration.
Finalmente, clicamos en «START FILE TRANSFER» la operación de copia para guardar la configuración actual como configuración de inicio.
De esta forma, los cambios quedan almacenados en la memoria flash y se conservarán después de reiniciar el switch.

3. ¿Qué ocurre si reiniciamos el switch sin guardar los cambios?
Imaginemos que hemos creado varias VLAN, modificado la configuración de los puertos y pulsado Apply.
Todo funciona correctamente, pero olvidamos guardar los cambios mediante Save Configuration o copiando la Running Configuration a Startup Configuration.
Si reiniciamos el dispositivo, recuperará la última configuración guardada y perderemos las modificaciones que estaban pendientes de guardar.
Puede parecer una tontería, pero es algo que me ha ocurrido varias veces durante instalaciones y configuraciones de equipos.
Estás configurando varias cosas en el switch, realizando cambios en VLAN, puertos o enlaces, y de repente, mientras se trabaja en el rack, alguien desconecta un cable por accidente o se produce un corte de alimentación.
Si no has guardado previamente los cambios en la Startup Configuration, puedes perder toda la configuración que habías realizado desde el último guardado. Al final, toca volver a configurar todo desde cero.
Por eso, aunque parezca una operación sin importancia, recomiendo guardar los cambios periódicamente, especialmente durante instalaciones o trabajos en los que todavía se está manipulando el cableado y los equipos de red.